Hanshi dice – Tahara Hironori

Traducción por Juandiego Fonseca

Una serie en la cual algunos de los mejores instructores Hanshi nos dan indicaciones sobre lo que están buscando en examinaciones basados en su sabiduría adquirida por medio de décadas de entrenamiento.

El Sensei Tahara Hironori nació en la Prefectura de Kumamoto el 15 de marzo de 1940. Después de graduarse del Colegio Yachiyo, donde inicio por primera vez la práctica del kendo, ingreso en la Academia de Policía de Kantō (Keishichō) y estudió kendo bajo grandes como Ogawa Chūtarō, Morishima Tateo, Abe Saburō, y Yuna Masanori. Sensei Tahara sirvió como el vice-shihan además de instructor de la Keishichō. Sensei Tahara ha competido exitosamente en muchas de las mayores competiciones en Japón, incluyendo el primer lugar en la Reunión Nacional de Deportes (Kokutai), y finalista en el Torneo por Invitación de Octavos dan en Yamanashi. Actualmente sirve como como presidente honorifico del Budokan Musashi, shihan honorifico de la Academia de Policía de Kantō, es parte de la directiva de la AJKF, y es shihan del Club de Kendo de la Compañía de Seguros Mitsui Sumitomo. Aprobó el examen para octavo dan en 1990, y recibió el título de Hanshi en 1998.

Suburi y un kamae inquebrantable…

He estado aprendiendo kendo por muchos años, y se lo difícil que es de amaestrar. Es de la misma manera con todos los temas de estudio. Si uno está en la búsqueda de mejorar y de comprender las profundas verdades sobre las que yacen lo que uno estudia, entonces nunca es fácil progresar, o alcanzar el próximo nivel. La gente que traversa la vía del kendo sienten tales dificultades y frustraciones constantemente. Kendo puede ser resumido como “teniendo un comienzo, pero no un final”.

Comparado a otros budo y deportes, el número de técnicas en el kendo es notablemente limitado. De hecho, básicamente solo hay cuatro áreas como objetivos. Usando un shinai, los competidores se enfrentan entre ellos y se mueven en todas direcciones tratando de anotar ataques validos en esos objetivos. Sin embargo, si uno esta únicamente en la búsqueda de obtener proficiencia técnica para anotar puntos, uno nunca podrá ser capaz de escalar la el alto muro que bloquea nuestro progreso.

Mi sempai, el Sensei Yuno Masanori me expreso el significado del kendo en una sola oración. “El aprender kendo es aprender el propio ser”. El más formidable enemigo de aquellos quienes aprenden kendo es el propio ser, y el propio estado de mente y sentimientos. Si uno puede retornar a su forma original sin pretensión, uno puede utilizar este “corazón honesto” para mejorar nuestro kendo.

Si uno puede mantener esta actitud, uno podrá siempre tener la mente de “kyūdōshin1” – la convicción en la búsqueda de la Vía. Creo que la Antigua enseñanza de “sanma-no-kurai2” de la escuela clásica del manejo de la espada Yagyū-ryū es muy pertinente al kendo moderno. Se refiere a las tres etapas del proceso de aprendizaje. La primera etapa es encontrar un buen profesor. Esta es probablemente la cosa más importante. La mayoría de personas que continúan en el kendo tienen su propio sensei a que continúan respetando a lo largo de sus vidas, y sobre las enseñanzas de quien depositan mucho valor. Esto es común para principiantes y para expertos de alto rango por igual. “Encontrarse con un obstáculo en el entrenamiento, chocar contra una pared…” eso es un hecho en la vida de kendo. Cuando uno llega a un punto estancado, es el sensei de uno quien ofrece las palabras de consejos adecuadas para uno que nos ayudan a avanzar.

A todas las personas les gusta pensar que siempre tienen la razón, pero es difícil alcanzar nuestros objetivos si uno se aproxima de manera equivocada. El Shinkage-ryū también enseña “kufū3” (crear/pensar maneras de realizar las cosas) y “renma4” (entrenamiento). Incluso si uno está entrenando intensamente, puede que las cosas no vayan según lo planeado. Por ejemplo, uno puede tener dificultades aprobando una examinación de grado. Cuando esto ocurre, uno debe ver su propio kendo desde una mente honesta, preguntarse a uno mismo que es lo que anda mal, y empezar de nuevo. Adicionalmente, puede ser que aunque uno este entrenando persistentemente pero sea incapaz de librarse de malos hábitos adquiridos a lo largo del camino… El mejor consejo para aquellos quienes se encuentren en esta situación es volver a los básicos. Sin embargo, los practicantes de kendo con altos rangos (6tos y 7mos dan), tienden a preguntar sobre a qué nivel de básicos es al que deben volver. Técnicas aplicadas (ōyō-waza) se derivan del aprendizaje correcto de kihon. Si uno piensa que repasar las técnicas avanzadas significa volver a los básicos, entonces una va a caer en un agujero. Cuando digo de regreso a los básicos, lo que estoy diciendo es realmente volver a lo más fundamental del kendo.

Los básicos del kendo se encontraban originariamente en kata. Durante el periodo Tokugawa hace trecientos o cuatrocientos años atrás, esgrimir con armadura protectora se desarrolló como un método para suplementar el entrenamiento de kata. Sin embargo, la emoción de realmente poder golpear a los oponentes se sobrepuso, y la kata (kihon) fue descuidada. Este es todavía el caso. Siempre es prudente reflexionar en nuestros básicos, y volver a las raíces del kendo.

Creo que estas raíces, los aspectos más fundamentales del kendo, se encuentran en suburi y en mantener un kamae indestructible. Somos capaces de hacer kendo porque tenemos un shinai (katana). Si no hubiese shinai, no habría kendo. Este es un concepto muy simple, pero a muchos se les olvida que la única manera de mejorar en el kendo es por medio de la total familiarización con el shinai. Cuando uno se encuentra atascado, suburi es una manera extremadamente efectiva de atravesar ese muro. “Suburi de por vida” es un viejo refrán en que los grandes maestros del pasado basaban sus vidas. Uno debe hacer suburi hasta que el shinai se sienta como una extensión del mismo cuerpo. El antiguo axioma “hyakuren jitoku5” significa que uno debe practicar cien veces para adquirir habilidad. Significa practicar uno y otra vez con un corazón honesto…

Tienes la actitud de kendo?

Indistintamente de lo se esté estudiando, se requiere de una gran cantidad de perseverancia y disciplina para continuar haciéndolo a largo de toda la vida. Mi maestro, el Sensei Ogawa Chūtaro solía siempre preguntarme “¿Te estas sentando?”. Se refería a hacer zazen (meditación sentada), y nos animaba a que nos dediquemos a esta práctica. Nos dijo que continuemos haciéndolo, y he venido a comprender que la continuación es de hecho algo importante; eso es, si uno quiere mejorar y alcanzar un alto nivel en alguna cosa, seguir continuando es un prerrequisito. Uno siempre debe mantener su corazón en aquello que está buscando. Uno no debe permitir que nuestra dedicación flaquee.

En abril de 1960, me uní al departamento especialista de budo en el Departamento de Policía Municipal de Tokyo (Keishichō). Esta fue la primera vez que conocí a los maestros de kendo que enseñaban allí. Habían muchos grandes maestros quienes guiaban nuestros pasos cada día. Los shihan honorarios en ese entonces eran los legendarios Sensei Saimura Gorō (Hanshi 10mo dan) y Sensei Mochida Moriji (Hanshi 10mo dan). Este fue un tiempo increíble para estar involucrado con los instructores de la Keishichō por medio del kendo, y me considero muy afortunado por haber sido aceptado para recibir su tutelaje. Todos los principios de sabiduría que me impartieron se conservan a salvo en mi mente. Su consejo me ayudo a llegar a donde estoy en la vida ahora, y continuare atesorando sus regalos de conocimiento como mis tesoros personales.

Sensei Ogawa Chūtaro estaba a cargo de mi educación en mi primer año en el departamento de budo. Durante el año en que yo me uní a la Keishichō en 1960, había mucha inestabilidad social y había mucho de qué hablar sobre el Tratado de Seguridad. Aunque se supone que estábamos entrenando cada día para volvernos profesores de kendo, en los primeros meses fuimos despachados al edificio del Parlamento. En el tiempo libre que teníamos entre cambios de guardia, Sensei Ogawa venia y hablaba con nosotros.

“Ustedes muchachos vinieron a la Keishichō como estudiantes especialistas de kendo. Debido a que por lo pronto no pueden hacer kendo, sospecho que todos deben sentirse un poco decepcionados. No lo estén. Mientras cumplan con su deber aquí con dedicación, su kendo no se debilitara. Trabajen duro. Si se aflojan y pierden su concentración y motivación, su kendo también se verá afectado.”

Yo escuchaba con atención a lo que nuestro maestro nos decía, y cada vez que podía tomaba notas. Mientras más envejezco, más me doy cuenta de lo maravillosos que eran los consejos que nos daba. No se puede esperar de la gente que no está en la policía o que no pertenezca a clubes de kendo en universidades el que entrenen cada día, todo el día. Tienen otras responsabilidades. La mayoría de las personas que hacen kendo deben ir a trabajar y cuidar de su familia. Kendo es algo que muchos hacen en su tiempo libre, después de haberse encargado de sus otras prioridades. Uno aún puede conservar un alto nivel de kendo aun cuando no pueda entrenar al enfocarse en el trabajo y en sus deberes, y realizándolos al máximo de nuestras habilidades. Eso funciono para nosotros.

Kendo no se trata solo de ir al dojo y golpear a la gente con un shinai. Uno también debe hacer suburi y entrenarse a uno mismo para avanzar en el alcanzar nuestros objetivos. Continuar por este sendero nos permite salir de estancamientos y desarrollar de manera natural la actitud de kendo conocida como kurai6 (orgullo). Deshazte de la debilidad y la apatía, valora la conexión que tienes con el kendo, y continua haciéndolo lo mejor que puedas. Si uno se puede aproximar al kendo con este tipo de actitud, uno obtendrá frutos a largo plazo, y podrá experimentar el progreso de manera más agradable.

¿Está entrenando con kihon en la mente en todo momento?

Al continuar en el kendo con un corazón honesto, uno siente la necesidad de buscar conocimiento, y visitar cualquier dojo será una experiencia agradable en lugar de ser una que cause miedo. Si uno está en búsqueda de algo, el entrenar se vuelve algo placentero en lugar de una tarea. Pero uno nunca debe descuidar kihon puesto que esto es lo más fundamental en kendo. Uno debe practicarlo una y otra vez.

Cuando uno este perdido, debe volver a los básicos… Ya he enfatizado este punto varias veces. Si uno no conserva sus básicos tales como suburi, uno va a encontrarse con incluso más dificultad en escalar el muro cuando nos topemos con uno. Si kihon se entrena adecuada y diligentemente, el muro será más fácil de sobrepasar.

Va a ser de poco beneficio practicar kihon solo porque se aproxima una examinación. El cuerpo no puede lidiar bien con el shock repentino de hacer kirikaeshi o kakari-geiko. Elementos básicos tales como la manera de sostener el shinai adecuadamente, el trabajo de piernas ashi-sabaki, movimiento del cuerpo, y demás aspectos fundamentales que deben ser revisados continuamente al subir de rango.

Aun así, cuando las personas piensan en kihon, la primera cosa que se les viene a la mente es uchikomi o kakari-geiko. Debo reiterar que suburi viene antes de eso, y por tanto debe ser realizado tanto como fuese posible… Practica suburi una y otra vez de manera que tenouchi y la distribución de fuerza entre ambas manos sea regular. Persiste hasta que la fuerza innecesaria en los brazos se disipe… Con frecuencia veo a gente haciendo suburi solo como parte del calentamiento previo al keiko. Suburi es más importante que eso. Uno debe tomarse el tiempo de hacerlo como objetivo de la práctica, no tan solo como una forma de aflojar.

Uno debe hacer suburi junto a los niños y los principiantes cuando esta enseñando. Lo mismo se puede decir de kirikaeshi. Una vez alcanzados los altos rangos (5~7mo dan), las personas equivocadamente piensan que solo requieren recibir kirikaeshi y no hacerlo ellos mismos. Practica cuanto kirikaeshi sea posible. Además, hay que asegurarse de recibirlo de manera apropiado cuando se está de motodachi. Como motodachi, uno debe llevar a cabo este rol con aun más sentimiento de determinación que el atacante (kakarite), y entender el peso de la responsabilidad y la dificultad que acarrea. La mente de kendo y las técnicas se desarrollaran y fortalecerán naturalmente por medio del entrenamiento consciente de kihon.

He notado que shidō-geiko7 y gokaku-geiko8 han cambiado mucho con el paso de los años. Hoy en día, es difícil saber cuál es el motodachi. Los practicantes jóvenes se sientan a esperar que el sensei ataque, a lo que rápida y engañosamente tratan de obtener kote de manera bastante cínica. Esta forma de practicar con el sensei es incorrecta. Indistintamente de que uno sea golpeado y que nuestros ataques sean desviados, uno debe tratar de atacar tanto como pueda. Uno debe retarse a uno mismo y observar que es más fuerte – el shinai del sensei, o el nuestro pecho que choca fuertemente contra este. Uno debe atacar con convicción total (sutemi9), dejando a un lado las preocupaciones sobre el propio bienestar.

Recientemente tuve la oportunidad de entrenar con el Sensei Yuno Masanori en el Nippon Budokan. Cuando me levante del sonkyo inicial desate un largo kiai, y me desplace hacia la derecha. Al hacer esto, Sensei Yuno volvió a bajar a sonkyo de inmediato para así terminar el combate. Todo duro apenas 30 segundos. Una vez terminado el keiko, me regañó de la siguiente manera:

“Cuando te paraste, encontraste amenazador mi kensen y por eso te moviste a la derecha. ¿Que otra cosa podría significar? Te hayas aquí, listo para enfrentarte a tu profesor, y lo que haces es desplazarte a un lado para salvarte la retaguardia, y luego buscar una manera engañosa de atacar. Eso no está nada bien. Tienes que enfrentar a tu sensei con un sentimiento de entrega, ‘haga de mi lo que quiera’, y luchar con todas tus fuerzas de manera frontal.”

Valoro cada ippon en el keiko tal como si fuera una competencia. En el caso de examinaciones de alto rango tales como la de 7mo dan, cada candidato debe esperar un cierto número de años después de haber pasado 6to dan, y gran parte de los aplicantes tiene más o menos la misma edad. En este sentido, la examinación es bastante justa. No hay mucha disparidad en términos de habilidad técnica. Pero los cuatro objetivos no pueden ser golpeados de manera robótica. La verdadera técnica nace de situaciones intensas donde el practicante está totalmente absorbido en la confrontación, con absoluta sinceridad, y la técnica es liberada espontáneamente. Tal waza llega al corazón de los examinadores.

Pienso que los rangos son útiles para la difusión y desarrollo del kendo. Los practicantes que buscan alcanzar los niveles superiores se dedican al entrenamiento de manera que pueden cultivar una buena postura, forma correcta, técnica de ataque, buena conducta, y orgullo por el rango al que aspirar. Los esfuerzos que realizan los practicantes de para este propósito son vitales para las supervivencia de la cultura del kendo en el futuro.

Mi abuelo solía decir que “Se crece solo hasta que se cumple 25. Tienes que trabajar duro para armarte mientras puedes.” Creo que el desarrollo del kendo es similar. La gente que aplica para rangos altos como 6to, 7mo, y 8vo dan son personas que ya han alcanzado una edad madura. Se dan cuenta de que ya no están en una edad en la que pueden continuar expandiéndose técnicamente, sino que tienen que esforzarse por mantener la waza que ya han amaestrado, y alcanzar una fase aún más profunda en cada técnica.

En una examinación, particularmente para los altos rangos, uno debe ser capaz de demostrar a los examinadores que uno se ha dedicado a la práctica de los básicos de kihon a lo largo de la vida, y procurar llegar a sus corazones por medio de la ejecución de un kendo fluido y correcto. Este es el tipo de kendo que queremos transmitir a la siguiente generación. Aspiremos todos a un kendo correcto construido en base a una dieta sólida en los básicos de kihon. ¡Buena suerte a todos!

*Notas del traductor:
A continuación anoto algunos de los términos en japonés cuya traducción o escritura pueden ser difíciles de adquirir, o que no son comúnmente conocidos.

1. 求道心: El espíritu de búsqueda de la verdad.
2. 三磨の位: Tres etapas del aprendizaje; 習い(narai, aprendizaje), 稽古(keiko, practica), y工夫(kufū, crear métodos).
3. 工夫: Pensar maneras de realizar las cosas, creatividad al crear métodos.
4. 錬磨: Forjarse y pulirse por medio del entrenamiento.
5.百錬自得: Literalmente “Templar cien veces, adquisición personal”, puede entenderse de diversas maneras como “La repetición es la clave de la naturalización”, “La perseverancia recompensa”, “La práctica repetitiva resulta en la adquisición natural de la técnica”, etc.
6.位: Según la definición del diccionario oficial de la AJKF, “Es el grado al que el carácter del practicante esta combinado con su habilidad. Se potencializa con la auto-confianza y se adquiere mediante la práctica”.
7.指導稽古: Keiko con un instructor.
8.互角稽古: Keiko entre iguales.
9.捨身: Según la definición del diccionario oficial de la AJKF, “El estado de estar dispuesto a darlo todo, incluso a dar la vida. En un combate de kendo, es el invertir toda la fuerza en un solo ataque sin importar el resultado”.

Juandiego Fonseca
Mayo 2013

Kendo World agradece al Sensei Tahara y a la revista Kendo Jidai por su permiso para traducir y publicar este artículo.
Traducido del japonés al inglés por Alex Bennett para Kendo World 6.1 (Diciembre 2011).
Traducido del inglés al español por Juandiego Fonseca para Kendo World (Mayo 2013).